1. ¿Es posible comer de todo y no engordar a la vez? Si es así, ¿cómo podemos conseguirlo?

Sí se puede, siempre y cuando comamos equilibradamente, ni en grandes cantidades, ni abusando de dulces y, sobre todo, de las grasas. Puedes consumir todo tipo de productos y debes hacerlo, ya que en la variedad está el equilibrio. El problema es que nosotros comemos más calorías de la que consumimos. Deberíamos tener una alimentación equilibrada y dedicarle un tiempo al ejercicio físico. Es aconsejable, aunque depende mucho de la persona, un mínimo de una hora de ejercicio al día: puede ser de gimnasio, caminar una hora al día a buen paso, prescindir de los ascensores, bajarse una parada antes en el autobús… siempre se puede sacar un rato para hacer una actividad física.

2. ¿Existe el llamado efecto rebote en las dietas?

El efecto rebote consiste en volver a engordar el peso que habías bajado con un régimen de adelgazamiento. Normalmente sucede cuando una persona no se preocupa del mantenimiento, que es la segunda fase fundamental de una dieta: primero se pierde peso y luego se mantiene. Ésta es una lucha continua para médicos como yo que llevamos a pacientes con problemas de sobrepeso. Además, si una persona hace una dieta que no es personalizada, una dieta que sale en una revista, en un periódico, que se la cuenta la vecina o la amiga, potenciamos ese efecto rebote, porque estamos ante una dieta no individualizada. En cada persona influyen muchos factores y hay que estudiar a cada uno de los pacientes, buscarle un peso sano tras hacer un estudio exhaustivo. Yo aconsejo siempre hacer una dieta personalizada elaborada por un médicomantenimiento y luego continuar con el mantenimiento para evitar el efecto rebote. La gente se cree que el es otra dieta, pero no es así. No “estamos a dieta”, estamos complementando la alimentación y mejorando nuestra nutrición para no volver a coger esos kilos perdidos.

3. ¿Por qué existe tanta preocupación por la fibra? ¿En qué nos beneficia ingerir esta sustancia y dónde podemos encontrarla?

La fibra es un elemento básico de la alimentación. Salvo alguna patología extrema, la fibra debe ser parte indispensable de la dieta. La encontramos en las frutas, hortalizas, verduras, cereales… con la fibra que ingerimos en estos alimentos debería ser suficiente. Si no tomamos fibra mediante estos productos en nuestra alimentación habitual, necesitaremos un aporte extra. La fibra sirve para mejorar el tránsito intestinal.

4. ¿Qué opinión le merecen los productos enriquecidos, es decir, leche, yogures, zumos u otros productos envasados enriquecidos con vitaminas, minerales, ácidos grasos u otro tipo de nutrientes?

Hay que ir al mercado y hay que luchar contra el marketing. Yo siempre aconsejo a mis pacientes a que vayan al mercado y que se aprovechen de lo sanos que son los productos frescos. Por otra parte, no es tan verdad todo lo que ponen en estos artículos. Yo les digo a mis pacientes que se lean bien los ingredientes de lo que compran. Si compras un filete, sabes lo que estás comprando, pero si estás comprando un paquete de pan envasado, pues no sabes lo que lleva. No son conscientes de que quizá estén tomando sal, azúcares, ciertas harinas y determinados aceites que no necesitan en su alimentación… Si llevas una alimentación equilibrada y variada, no te hace falta ningún producto enriquecido, consigues de los alimentos las suficientes vitaminas, minerales, fibra… otra cosa es que haya personas con carencias, pero aquí ya tendríamos que personalizar la alimentación de esa persona concreta.

5. ¿Qué piensa de las dietas milagrosas? ¿Son peligrosas para la salud?

Decididamente sí. Las ‘dietas milagro’ deberían prohibirse, porque producen desajustes en el cuerpo y, si se abusa de ellas, pueden romper el metabolismo de quien las practica: esas personas pueden ser candidatas a tener siempre tendencia a engordar o a adelgazar. En una dieta bajo control médico siempre vas perdiendo peso equilibradamente y progresivamente: eso es lo sano. Las dietas drásticas y los productos milagros deberían estar prohibidos. Este tipo de información es nefasta y hay que tener mucho cuidado con estos temas sobre todo con los adolescentes, que son muy vulnerables ante la influencia de la moda y la tiranía de la imagen.

6. El 20% de la población española es obesa, a pesar de que en España se goza de la alabada dieta mediterránea. ¿Cómo es posible?

Es posible porque no estamos llevando a la práctica esta dieta. La gente no come fruta, no come verdura, no come legumbre ni pescado… y además en un país como España donde tenemos unos productos tan buenos como los nuestros: la carne, el pescado, la huerta que tenemos, el aceite de oliva, que es un producto básico… el problema es que estamos perdiendo los valores de la dieta mediterránea. Cada vez más la gente tiende a la comida rápida, a la comida prefabricada… por ejemplo, al niño es más fácil darle bollería industrial que hacerle un bocadillo, darle un batido enriquecido, a que tome un buen vaso de leche en casa… nosotros mismos no utilizamos la llamada dieta mediterránea que se alaba en todo el mundo.

7. ¿Qué opinas de los complejos vitamínicos?

Partimos de la base de que las vitaminas no son medicinas, las encontramos en los alimentos. Una persona bien nutrida ya toma suficiente aporte de vitaminas y no necesitamos esos complejos. Aunque, claro, puede suceder que una persona tenga un estado carencial o que su cuerpo tenga mucho desgaste por actividad o enfermedad y los necesite. Por ejemplo, una persona que esté a dieta, que tiene que prescindir de ciertos alimentos más ricos en vitaminas, como las legumbres, pues necesitará un aporte extra de vitaminas. Pero si una persona come bien, no necesita ningún suplemento.

8. Otro tema fundamental es la comida rápida, cada vez más extendida. Muchos de nuestros usuarios nos comentan que no tienen más remedio que ir a este tipo de restaurantes porque son asequibles y no tienen tiempo para hacerse su propia comida. ¿Qué pueden hacer para comer bien en un fast-food?

Yo a mis pacientes a dieta les aconsejo que si no tienen más remedio que acudir a estos lugares, que tengan cuidado con lo que piden y conseguirán comer bien y de un modo saludable. Poco a poco están cambiando los menús de estos establecimientos y mejoran en variedad, así que podemos recurrir a ensaladas, las hay que llevan atún, pollo a la plancha… si nos gusta mucho la carne de hamburguesa, podemos pedir una, pero no consumiremos ni el pan ni las salsas y así tendremos una ensalada y una pieza de carne. O bien hamburguesas de pollo, con ensalada y pechuga a la plancha. Te tomas tu refresco light y no estás engordando. Ahora también estos restaurantes tienen leche, fruta fresca… evidentemente lo que no debes comer por sistema es la hamburguesa con el pan, el ketchup, la mostaza, las patatas fritas, el helado… No se puede abusar.

9. ¿Y qué sucede con los refrescos?

Si tú te tomas sólo un refresco de cola cada día, no pasa nada. El problema es que hay gente que come con uno o dos litros de refresco. Una bebida de este tipo de vez en cuando no viene mal, pero ingerir todos los días un litro de refresco de cola no es sano, pero ni un litro de refresco de cola ni de naranja, ni de limón, con o sin burbujas… Como siempre, hemos de tener un control. Luego están los excitantes de la cola, que también está en el café, que tampoco son buenos en exceso.

10. ¿Qué opinas de las bebidas alcohólicas como el vino o la cerveza, incluidas en la pirámide alimenticia? ¿Y respecto al agua?

El vino no es malo y la cerveza tampoco. Pero si haces un régimen de adelgazamiento, sí son bebidas negativas, sobre todo por el alcohol que contienen. Si vienes a mi consulta y tienes que perder 20 kilos, pues no puedes ni probarlas; si tienes que perder 3 kilos, pues te diré, puedes tomar un vinito o una cerveza el fin de semana, pero nunca no se puede abusar. En su justa medida, todo es aceptable. Respecto al agua, es obligatorio beber dos litros de agua al día, seas como seas, joven, mayor, hombre o mujer. Es un hábito necesario como la ducha. Yo a mis pacientes les digo: “hay que ducharse por dentro igual que por fuera”.